Posteado por: kokowada | julio 7, 2008

Polish police

Desde luego lo que no me pase a mí no le pasa a nadie… Os voy a contar un cuento pero real, no inventado:

Érase una vez que se era dos chicas estudiosas de Erasmus en Varsovia encerradas haciendo una revista científica en inglés en mi habitación de la residencia. Era sábado, y llevabámos todo el día Zaida y yo sin parar de trabajar; a pesar de que Vero se hallaba en la habitación sin querer salir, y venga a hablar con su novio, su madre y sus amigas vía Skype y desconcentrándonos. Pero eso no es todo, de repente llaman a la puerta dos chicos hablando inglés y preguntando si tenemos azúcar, a lo que contestamos afirmativamente y se lo dimos. Cinco minutos y vuelve a sonar la puerta (increíble porque nunca nadie llama a nuestra puerta y menos si, como era el caso, Magda no estaba en Varsovia). Los mismos chicos pidiéndo café y una sartén, y explicando que no había nadie más en el pasillo y que estában cocinando y se les había olvidado eso, así que accedimos a sus peticiones. Pero al cabo de otro lapso de tiempo vuelven a golpear la puerta, esta vez no eran los chicos sino una chica que se meaba y nos pedía usar el nuestro. Por fin ésta nos explicó que había una concentración de los representantes del ESN (Erasmus Student Network) de Europa y que estaban haciendo cena para todos y nos invitó a la misma, así que como nos quedaba poco, ni cortas ni perezosas allí nos presentamos. Comimos tiramisú y algunas delicias que no conseguimos descifrar en qué consistían pero muy buenas. Después volvimos a finalizar el trabajo y para la medianoche ya habíamos acabado.

Entonces llamó Serap intentando convencernos para acudir con ella a la fiesta Erasmus; porque no conocía a nadie de los que íban etc. Y yo caí en la tentación y ahí me fui con Serap a una discoteca (Club 55) en la parte de abajo del Palacio de la Cultura y la Ciencia.  La fiesta divertida y plagada de españoles, vamos que al entrar entre turcos, españoles, italianos y franceses hacíamos el 90% de la gente. Y como era de suponer ahí aparecieron los de la fiesta del ESN europeo.

El tiempo y las cervezas fueron pasando y todos íbamos algo perjudicados. Cuando por fin terminó yo salía la última con Serap cuando se dio cuenta de que su bolso no estaba donde lo había dejado. Su bolso con la cámara digital nueva, 300zl, y toda su documentación, la llave de la habitación, móvil 3G última generación y sus tarjetas de crédito turcas y polacas. Ella estaba hecha un mar de lágrimas; así que me tocó hacer de pañuelito y ayudarla; porque para eso están las amigas, y más en un país extranjero donde casi no conocemos a nadie. Como no sabía que hacer, llamé a Kamil, un componente de nuestro ESN y uno de nuestros angelitos de la guarda particulares. El cuál me aconsejó acudir a la polícia y nos indicó dónde se hallaba.

Así que a las 5 y pico de la mañana ahí estaba yo junto a mi amiga turca en una comisaría de policía polaca en la cuál nadie hablaba inglés. Pero casualidad, me encontré con dos españoles que estában allí (por razones que no me acuerdo) pero que afortunadamente habían conseguido que la policía les trajese una traductora de español-polaco. Así que gracias a ella y tras una espera de varias horas nos enteramos (no por la no-políglota comunidad policial) que para que Serap pusiera una denuncia debía de haber una traductora oficial de inglés o turco para hacerla y  no estaría disponible hasta la una del mediodía siguiente.

En vista de que la fortuna no nos sonreía, y que la compañera de Serap de habitación, Marta, estaba de viaje con su familia a Cracovia y no volvía hasta la noche siguiente, decidí llevarme a Serap a dormir a mi cuarto en la cama de Magda. Llegamos al cuarto a las 8 así que dormí más bien poco, y Serap no digamos… Al día siguiente fuimos a la una en punto y nos enteramos de que hasta las 4 la traductora no vendría, ¡viva la formalidad!. Así que nos fuimos a su resi, donde intentamos infructuosamente ir a la administración o a su habitación. Así que acabamos comiendo macarrones en la habitación de Zaida (gracias) y ella llamando a la embajada y cancelando las tarjetas.

A las cuatro volvimos y a las cinco nos atendieron. Decir amables es mucho, papeleo y más papeleo y no precisamente amigables y la traductora más pendiente de la hora que de traducir y eso cuando no teníamos que repetir las cosas ocho veces porque no nos entendía…A ver, que si, que mi acento es una porquería y Serap tiene un acento tremendo también, pero si entre nosotras nos entendemos, ¿cómo no nos va a entender una polaca que se supone que sabe inglés a la perfección?. Vamos un show…además nos trataron como si fuesemos delincuentes; me dio vergüenza cuando Serap no paraba de llorar y ellos no dejaban de recriminarle que era su culpa por tomarse 2 cervezas sin estar acostumbrada al alcohol. Ahí mi cabeza retornaron las imágenes de películas como Torrente (que hasta parecía más competente comparado con lo que ví ahí)…¡Ay! unas clases de psicología, no les vendrían mal, os lo aseguro.

Pero como todo cuento tuvo un final feliz, o digamos semifeliz. Al finalizar en la policía volvimos a mi habitación, a que ella chequeara el email y hablase con su familia; y allí se percató de que le habían mandado un email desde el Club 55 diciendo que encontraron su bolso en el baño (baño que no habíamos pisado). Cuando llegamos comprobamos que el dinero, la tarjeta de transporte, la cámara digital y el móvil habían volado pero por lo menos el pasaporte y demás se hallaban en el interior, algo es algo. Así que la acompañé a su residencia tras llamar a su familia y avisar a Kamil, Marta y Zaida del hallazgo.

Por cierto, no fuimos los únicos Erasmus que tuvimos contacto con la policía; porque otros durante una fiesta cuando iban muy borrachos se fueron a continuar la juerga al centro y (según su versión) unos polacos empezaron a meterse con ellos y claro, contestaron y acabaron a puñetazos, patadas y rodillazos hasta que vino la policía (civismo puro y duro, si señor!!). Los Erasmus dieron su versión a los agentes y  no saben si bien porque la policía no les entendió o por no querer tener problemas internacionales se llevaron detenidos sólo a … ¡los polacos! La verdad es que, no entiendo mucho de leyes, pero aunque sea para tomar declaración creo que lo más lógico hubiese sido llevarse a todos.

En conclusión, si por algún motivo tenéis que veroslas con la policía polaca, mi único consejo es que tengais paciencia y os deseo mucha suerte porque os hará falta.

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